HISTORIA, ARTE Y DISEÑO PARA ESCUELAS DE ARTE

mourners1329184815124

Claus Sluter y la revolución de la escultura gótica

in Fundamentos del Arte by

La escultura de los siglos XIV y XV en los Países Bajos y Alemania es muy original, pero el foco realmente creador de este momento es el Gran Ducado de Borgoña, donde surgen artistas de primera magnitud que, bajo la protección de Felipe el Atrevido y otros mecenas aristócratas, crean una escuela escultórica del mayor interés. 

El creador del estilo es Claus Sluter, de procedencia neerlandesa, nacido en Utrecht y educado en Alemania y Flandes, hasta que encuentra su centro de creación en la corte borgoñona de Dijon. Allí hace sus principales obras, en un estilo fuerte y naturalista que ya presagia el Renacimiento, pero que posee aún muchos convencionalismos góticos. En esta época son muy frecuentes los sepulcros exentos y ornamentados. Existe una tremenda sensibilidad hacia la muerte, cargada de angustia y melancolía.

Claus Sluter. Sepulcro de Felipe el Atrevido (detalle).

Las pestes que este siglo azotaron el continente son buena razón para que la gente se deje ganar por un sentimiento macabro muy acusado. Como ha señalado Tierno Galván, hay todo un movimiento colectivo de tristeza patológica en la Europa del XIV-XV, del cual toma parte nuestro Jorge Manrique. Por doquier aparece la muerte en poesías, monumentos, esculturas, etc… 

Claus Sluter. Sepulcro de Felipe el Atrevido

Pues bien, Claus Sluter hace el famoso sepulcro de Felipe el Atrevido, su gran protector borgoñón. Es un sepulcro de cuerpo paralelepipédico de mármol negro con figuras adosadas sobre el lecho, en mármol blanco y otras figuras más pequeñas rodeando los laterales del sepulcro, también en mármol blanco. Cada una de estas figuras es un estupendo ejemplar del naturalismo borgoñón de los siglos XIV-XV. El dominio de la técnica escultórica permite a Sluter representar las telas con una agilidad desconocida hasta entonces por la estatuaria gótica. Igualmente los rostros de los personajes no están idealizados, sino que son auténticos retratos de personajes, cortesanos y familiares del difunto. 

Claus Sluter. Pozo de Moisés
La obra más famosa de Sluter es el llamado Pozo de Moisés, del Museo Dijon, concluido a fines del siglo XIV. Es un pedestal prismático para soportar un Calvario, éste último lamentablemente perdido casi en su totalidad. El Pozo de Moisés se ha conservado en buen estado. En cada una de las caras, Sluter ha adosado una figura de profeta, entre las que destacan la de Moisés, la de Isaías y la de Jeremías, pero también son notables la de Zacarías y la de David, que contemplan la obra. Tanto por la técnica del vestido, como por el naturalismo fuerte y vigoroso que ha imprimido a los rostros de los profetas, es una obra muy importante. 
Claus Sluter. Torso de Cristo.
En la Cartuja de Champmol, cerca de Dijon, dejó, a instancias de su protector, muchas obras, como la Virgen con el Niño, del Pórtico, y otras varias. Lo que queda del Calvario, la cabeza y el torso de Cristo, se halla en mal estado, pero permite adivinar la calidad artística de este escultor. Sluter deja una buena escuela en Dijon y durante medio siglo la producción borgoñona, flamenca y neerlandesa se abastece del estilo de Sluter con escasas variaciones. 
Claus de Werve. Encapuchados del sepulcro de Juan Sin Miedo.
Entre los seguidores más importantes de Sluter, debemos mencionar a su sobrino Claus de Werve, que comienza el sepulcro de Juan Sin Miedo, introduciendo el tema de los encapuchados. Muere sin acabarlo y en su conclusión colaboran un aragonés, Juan de la Huerta, y un francés, Antoine Le Moiturier, que es quien lo concluye a mediados del siglo XV. 
Imprimir

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Latest from Fundamentos del Arte

Ir Top