HISTORIA, ARTE Y DISEÑO PARA ESCUELAS DE ARTE

Arte abstracto, un arte deshumanizado

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Aparece a principios del siglo XX y no se produce por azar, algo había en el ambiente que hace que se produzca. Ese “algo” precursor hay que buscarlo, dentro del arte, en el Impresionismo y en el Cubismo. En el Impresionismo, puesto que ejecuta los primeros pasos para la supresión de los seres vivos de su pintura, dando una importancia primordial a la naturaleza y al paisaje. Una vez conseguida esa supresión, se abstrae un valor, el de lo atmosférico cambiante, y éste a su vez, ya abstraído, se convierte en otro valor, el del color en sí mismo.

Pero quizás los pasos más decisivos para el nacimiento del arte no figurativo los da el Cubismo que, con sus múltiples superposiciones y fragmentaciones de la figura y los objetos, los hace irreconocibles, quedando a un paso de la abstracción total. La abstracción llega así a la pintura como una necesidad de actitud creadora, un requerimiento para liberarse del orden y salirse de los marcos que le imponía la figuración.

Picasso. Autorretrato.

El arte abstracto, no figurativo o no objetivo, tendrá dos estilos o formas de manifestarse antagónicos en toda su duración; 1) la forma expresionista, que cultiva la mancha y el color, la libre expresión, subjetividad y espontaneidad, la composición impulsiva y caótica, informalista, que tiene su ascendiente en Kandinsky – de donde derivan el Expresionismo Abstracto, el Informalismo, y las pinturas Matéricas y Espaciales de la segunda mitad de siglo -; 2) y la forma geométrica en la que domina la construcción geométrica, de concepción universal y objetiva, que tiene su foco inicial primero en el Suprematismo de Malevitch.

Malevitch. Composición, 1915

En la forma geometrizante habrá, a su vez, dos proyecciones contrarias, el Constructivismo geométrico expresionista, de estructura no sistemática, que no guarda orden ni equilibrio y se establece libre y arbitrariamente, en el que se incluiría el Constructivismo Ruso de formas agudas, agresivas, dinámicas, mecanicistas; y el Constructivismo geométrico racionalista que se establece con una estructura sistemática, un orden y unas medidas estrictas, con una disposición cartesiana de ordenadas y abscisas, en tramas ortogonales, en la que luego se introducirían variantes, manteniéndose dentro de una disciplina rigurosa, en la que se enclavaría el Neoplasticismo o Constructivismo holandés, así como el Neoconstructivismo y el Op-Art de la segunda mitad de siglo.

Estas dos proyecciones del Constructivismo, la anárquica y la ordenada, serían acaso las manifestaciones de las dos formas de cultura de las que ambos partían, el irracionalismo e idealismo oriental de raíz platónica y el racionalismo cartesiano occidental de raíz aristotélica.

Antonio Saura. Constelación, 1950. MNARS

Dentro de los artes abstractos que hemos citado se halla con personalidad propia el Informalismo, tipo de abstracción que carece de forma y se presenta con toda la libertad que el artista requiere y en el que predominan las manchas, la pincelada subjetiva, muy rápida e informe, y la no representación humana o realista. Aunque hay una modalidad de figuración que se acerca al informalismo pues aunque se representan realidades concretas y figuras humanas están tan totalmente desfiguradas y desvinculadas del modelo real que podrían llamarse figuraciones abstractas.

Estas podrían ser las pinturas de Saura, o las del Grupo Cobra, y las de Jean Fautrier, Dubuffet y Burri. También podrían ser informalistas, aunque no deja de ser dudoso, algunos tipos de surrealismo como pueden ser Miró o Ives Tanguy, y por supuesto algunos expresionistas abstractos como Willem de Kooning, Jackson Pollock, Franz Kline, Sam Francis, Mark Rothko, etc, pero que ya tienen su enmarque específico dentro del Expresionismo Abstracto.

En España están muchos de los pintores del Grupo El PASO, algunos del DAU AL SET, el grupo CUENCA, además de muchos pintores independientes no adscritos a ningún grupo.

Esta introducción o aproximación al Arte Abstracto, que no abarca todo lo que supuso la Abstracción, sino tan solo una parte de ella, y más concretamente al Informalismo, viene a cuento de una exposición efectuada desde el 26 de febrero al 5 de junio de 2016 (que también puede contemplarse por Internet en www.march.es o en @fundacionmarch), en la Fundación Juan March con el Título de De la pintura informalista al fotolibro de postguerra 1945-1965.


Como es habitual en la sala de exposiciones de la Fundación Juan March, esta muestra de la pintura informalista de después de la guerra se caracterizó por su buen gusto y máxima información. A lo largo de sus salas se fueron exponiendo cuadros, además de grabados, libros, fotos, etc., de pintores españoles, algunos de ellos del Grupo El Paso y el Grupo Cuenca, y de pintores europeos y norteamericanos. Entre otros pudimos admirar a Jean Fautrier, Georges Mathieu, Hans Hartung, Wols ( Wolfgang Shulze ), Alberto Burri, Emilio Vedova, Jean Dubuffet, Jean Tinguely, Asger Jorn, Pierre Alenchinsky, Frank Auerbach, Karel Appel, Lucio Fontana, entre los extranjeros; y a Gustavo Torner, Gerardo Rueda, Antoni Tapies, Rafael Canogar, Lucio Muñoz, Manuel Rivera, Luís Feito, Fernando Zóbel, Antonio Saura, Manolo Millares, Josep Guinovart, etc..

Todos ellos con su estilo personal característico si bien enmarcados dentro de un informalismo plural y variado que tanto podía ser de pintura al óleo, como pintura matérica, gestual, signo y gesto, expresionismo abstracto, o figuración abstracta. En todo caso una serie de cuadros que ya podemos clasificar como históricos o clásicos, aunque pertenezcan a las segundas vanguardias, aquellas que tuvieron lugar después de la Segunda Guerra Mundial y ya en la segunda mitad del siglo XX.

Ana María Preckler | Hechos de Hoy

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