HISTORIA, ARTE Y DISEÑO PARA ESCUELAS DE ARTE

Apuntes Fundamentos del Arte II: Bloque II (El Romaticismo tardío)

in Fundamentos del Arte by

Buenos días, aquí os dejo los apuntes de la materia según las matrices publicadas en el BOE del 23 de diciembre de 2016. Los ítems a desarrollar son los siguientes:

  1. Identifica los edificios relacionados con los movimientos neogótico y neomudéjar

Neogótico:

En el siglo XIX la Europa continental vivió una auténtica fiebre neogótica que, además de levantar nuevos edificios, restauró y completó edificaciones medievales, como catedrales y castillos. En Francia destacó la labor restauradora y reconstructora de Eugène Viollet-le-Duc.

Viollet le DucEugène 

Emmanuel Viollet le Duc, (1814-1879) fué un arquitecto francés, el primer restaurador moderno y encargado de la restauración de Notre Dame de París. A partir de los conocimientos históricos y los de la nueva arquitectura, emprende el análisis de los edificios para encontrar soluciones a problemas estructurales, incluyendo el uso de los nuevos materiales, como el hierro.

Gárgolas de Notre Dame

El ambiente artístico de mediados del siglo XIX fue muy proclive al medievalismo, que se extendió por todas las artes, especialmente en la decoración y el mobiliario (Arts and Crafts), pero también en pintura, con distintos criterios (los nazarenos en Alemania, los pre-rafaelitas en Inglaterra) o en literatura (drama romántico, novela histórica, novela gótica) o en música (óperas de ambientación medieval).

Edificios representativos:

El Palacio de Westminster, sede del parlamento del Reino Unido en Londres.

Palacio de Westminster

El Palacio de Westminster , también conocido como las Casas del Parlamento, es un edificio gótico victoriano que alberga las dos Cámaras que componen el Parlamento Británico. En octubre de 1834, un asolador incendio destruyó el antiguo palacio que había alojado el Parlamento desde 1512. De los 97 proyectos presentados para la construcción del nuevo edificio, los ganadores del concurso fueron los arquitectos Charles Barry y Augustus Welby Pugin. En 1847 el edificio se veía prácticamente terminado con la construcción de 1.200 habitaciones, 11 patios y 3,5 kilómetros de pasillos.

Las famosas gárgolas de Notre Dame de París, fruto de la intervención de Viollet-le-Duc (1846)

Gárgola de Notre Dame

La profunda restauración de Notre Dame quería arreglar los grandes daños sufridos por el edificio en la revolución francesa de 1789, y venía auspiciada por el novelista Víctor Hugo, que, con su exitosa novela Nuestra Señora de París (1831) protagonizada por Quasimodo y que adaptaría tiempo después Disney, iniciaba una importante campaña a favor de proteger y mantener el patrimonio, generando mayor interés por la Edad Media y sus monumentos

Tower Bridge sobre el Támesis, en Londres.

Tower Bridge, Londres

A medida que Londres se fue expandiendo, fue necesaria la construcción de varios puentes que unieran las dos orillas del Támesis. Durante el siglo XIX se produjo un gran crecimiento en la zona  y se hizo necesaria la construcción de un nuevo paso. Para no afectar al creciente tráfico fluvial, se tomó la decisión de crear un puente levadizo accionado por máquinas de vapor, que se vería finalizado en 1894, después de 8 años de construcción.

San Jerónimo el Real de Madrid

Antigua fotografía de San Jerónimo el Real

Este es el único edificio de estilo gótico en Madrid. Se trata de un gótico tardío con influencias renacentistas. Lo más bello de la iglesia está en su exterior. Los Jerónimos han sufrido diversas modificaciones desde su construcción original en 1502, el edificio que vemos hoy es en su mayor parte del siglo XIX, época en que se reconstruyeron la fachada y las dos torres gemelas que enmarcan la capilla mayor.

Palacio Episcopal de Astorga

Palacio Episcopal de Astorga

El Palacio de Astorga tiene un aspecto medieval, mezcla de castillo, fortaleza, catedral y palacio. Construido en estilo neogótico, se utilizó granito gris del Bierzo. Todo empezó cuando se quemó el antiguo palacio arzobispal de Astorga, el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinó ordenó la contrucción de un nuevo palacio y le fue encargado a su viejo amigo Antonio Gaudí, el gran arquitecto catalán.  Gaudí no pudo desplazarse hasta Astorga por la cantidad de trabajo que le mantenía ocupado y mandó a su amigo el obispo que le enviara toda la información del entorno donde iba a situarse el palacio y una vez estudiado, preparó los planos y envió el proyecto a Astorga. El 24 de junio de 1889 se iniciaron las obras. Durante la Guerra Civil el edificio es cuartel de la Falange y en 1956, el obispo Juliá Castelltort comienza la restauración del edificio para convertirlo en lo que se pensó en sus comienzos, ser la residencia del obispo

Fachada de la catedral de Barcelona.

Fachada de la Catedral de Barcelona

A finales del siglo XIX, el industrial barcelonés Manuel Girona Agrafel se ofreció a sufragar la obra de la fachada y de sus dos torres laterales que fue llevada a cabo según los planes del arquitecto Josep O. Mestres inspirados en el proyecto inicial que ya se había dibujado en el siglo XV. Los hijos del señor Girona completaron la empresa del padre con la construcción del cimborrio, que se finalizó el año 1913.

Historicismo

En este periodo conviven, por un lado la arquitectura historicista, y por otro lado el progresivo desarrollo de la arquitectura del hierro, consecuencia de los cambios introducidos por los nuevos materiales y procesos industriales generados en la revolución industrial.

Neomudejar

El neomudéjar es un estilo artístico y arquitectónico que se desarrolló principalmente en la Península Ibérica a finales del siglo XIX y principios del XX. Se enmarca dentro de las corrientes orientalistas de la arquitectura historicista imperante en Europa por aquella época. El nuevo estilo se asoció especialmente a construcciones de carácter festivo y de ocio, como salones de fumar, casinos, estaciones de tren, plazas de toros o saunas.

Teatro Manuel de Falla, Cádiz

En España el estilo neomudéjar fue reivindicado como estilo nacional, por estar basado en un estilo propiamente hispánico. Arquitectos como Emilio Rodríguez Ayuso o Agustín Ortiz de Villajos vieron en el arte mudéjar algo únicamente español y empezaron a diseñar edificios utilizando rasgos del antiguo estilo, entre ellos las formas abstractas de ladrillo y los arcos de herradura.

Sin embargo, lo que la historiografía ha considerado tradicionalmente como neomudéjar, son en muchos casos obras de estilo neoárabe, puesto que utilizan elementos califales, almohades y nazaríes, siendo el único aspecto mudéjar el uso del ladrillo visto.

Antigua fotografía de la Plaza de Toros de Madrid

Frecuentemente se ha considerado a la plaza de toros de Madrid de Rodríguez Ayuso y Álvarez Capra de 1874 como el inicio del neomudéjar.

2. Relaciona las exposiciones universales de París y Londres con la arquitectura

Las Exposiciones Universales se originaron en la tradición francesa de exposiciones nacionales, una tradición que culminó con la exposición industrial francesa de 1844 celebrada en París. Esta feria fue pronto seguida por otras exposiciones nacionales en la Europa continental y, finalmente, el Reino Unido.

Ilustración de un interior de una exposición universal

Francia inicia una serie de exposiciones universales, a partir de 1855, cuya periodicidad de 11 años (1855, 1867, 1878, 1889 y 1900) se impone implícitamente. Esta periodicidad es indispensable para encuentros de semejante magnitud. La Exposición Universal de 1855 reúne, por primera vez, las industrias y las Bellas Artes.

Influencias en la arquitectura posterior:

  • Utilización de nuevos materiales industriales en arquitectura: hierro , remaches y cristal
  • Creación de espacios diáfanos de gran amplitud.
  • Potenciar la arquitectura espectáculo en cuanto a sus dimensiones y su relación con el ocio y disfrute, incorporación a la arquitectura de otros avances industriales. Como la iluminación eléctrica.
  • Difusión de los avances arquitectónicos por las fotografías lo que posiblilita su influencia en otros paises.
Crystal Palace de Paxton

La primera Exposición Universal se celebró en el Palacio de Cristal en Hyde Park, Londres, Reino Unido, en 1851, bajo el título “Gran Exposición de los Trabajos de la Industria de Todas las Naciones

El Crystal Palace de Paxton, calificado por algunos de sus detractores como el monstruo de cristal, fue catalogado durante mucho tiempo como obra maestra e, incluso, como una de las maravillas del mundo arquitectónico. Desgraciadamente hoy desaparecido a causa de un incendio, este palacio ejerció una decisiva influencia en la concepción de otros pabellones levantados en posteriores exposiciones universales.

Palacio de cristal de la Exposición Universal de Nueva York

Este fue el caso de Nueva York, ciudad que en 1853 organizó la segunda muestra de estas características y que dispuso de un Crystal Palace basado en la idea de Paxton, con la novedad de presentar una gran cúpula de fundición.

La edición correspondiente a 1855 se celebró en París, donde el arquitecto Viel levantó el Palacio de la Industria; un edificio concebido como réplica al de Londres; si bien su ancho duplicó largamente al de aquel, y en el que se emplearon grapas metálicas y cristal engastado.

Galería de Máquinas de la Exposición Universal de 1889

Hasta finales del siglo XIX, Londres y París se alternaron en la organización de estas exposiciones, destacando Francia en cuanto a las novedades arquitectónicas que presentaron los sucesivos certámenes

La Exposición Universal de París de 1889 contó con una Galería de Máquinas, construida según el proyecto del arquitecto Louis Dutert (1845-1906) y del ingeniero Contamin (1840-1893). Algo menor que el Crystal Palace londinense, huía del aspecto de invernadero y sus monumentales pilares descansaban sobre 40 pilastras de albañilería. La bóveda, cuya altura alcanzaba los 43 metros, cubría, sin ningún apoyo intermedio, una superficie de 4,5 hectáreas. El edificio despertó una expectación similar a la que en su día suscitara el pabellón de Paxton.

Estructura interior de la Estatua de la Libertad

Eiffel, experto en la construcción de puentes, estaciones de ferrocarril y edificios de hierro, ya había participado en la construcción de la estación de Pest (Hungría), en la de los almacenes Au Bon Marché de París y en los cálculos del techo de la Galería de Máquinas de la Exposición de 1867. Asimismo, suya fue la ejecución de muchos puentes, entre los que destacan el del Duero, en Portugal, y el viaducto de Garabit, en Francia, de 165 metros de luz sobre las aguas del río Thuyére, como igualmente concebiría la estructura metálica que sustenta la estatua de La Libertad, en Nueva York.

Grabado de la Exposición Universal de 1889 con la Torre Eiffel

La construcción de la torre Eiffel, de 300 metros de altura, Exposición Universal de París de 1887, conmemorativa del centenario de la Revolución francesa, donde Eiffel lleva adelante otro ejemplo de la nueva arquitectura. Se trata de la famosa torre que tomó su nombre, una obra que sorprendió y desató entonces toda suerte de reacciones, negativas en su mayoría.

Completa la información en el siguiente enlace.

3. Identifica la escultura española, especialmente la obra de Mariano Benlliure

1ª fase Neoclasicismo

El siglo XIX se inicia con el movimiento neoclásico procedente del siglo anterior. Se produce la decadencia de la escultura religiosa y cobra importancia la escultura como elemento decorativo de la arquitectura. Su gran mecenas será la realeza que con la construcción de sus nuevos palacios o la reforma de los existentes hacen necesario que se establezca la plaza de escultor de cámara.

Fuente de Cibeles, Madrid

Las Academias serán las encargadas de la formación de los jóvenes artistas y las que establecen concursos y becas de estudio en Madrid, Roma o París. Se impone la rigidez académica que exige la imitación de la Antigüedad. El resultado es una estatua fría, que no comunica nada más que unas poses y unas medidas.

La Matanza de los Inocentes, José Ginés

Entre los escultores neoclásicos españoles destaca José Ginés (1768-1823). Formado en las Academias de San Carlos y San Fernando dentro de un academicismo riguroso, en su obra aún hay vigentes muchos de los ideales barrocos. El grupo de La matanza de los Inocentes, ejecutado en barro policromado, continúa con la tradición barroca por su expresividad y rica policromía.

Diana Cazadora, Álvarez Cubero

Otro escultor importante fue José Álvarez Cubero (1788-1827). Es la figura central de nuestro clasicismo. Estudió en la Academia de San Fernando y obtuvo una pensión para estudiar en París. Pasó luego a Roma, siendo éste el periodo más fecundo de su obra. Realizó varias esculturas para La Casita del Labrador en Aranjuez. A este conjunto pertenecen Diana cazadora, Apolino inspirado por la música y Morfeo adolescente o Amor dormido.

Monumento a Daoiz y Velarde, Antonio Solá

También fue importante Antonio Solá con el Monumento a Daoiz y Velarde en la plaza del Dos de Mayo de Madrid. El grupo representa a Daoíz y Velarde, dos héroes de la Guerra de la Independencia que fallecieron en Madrid en 1808, en la resistencia frente a los franceses, y que Solá supo representar con maestría en 1830, aportando la gran novedad de los ropajes de los soldados, que van vestidos a la usanza de la época, frente al hábito de la interpretación alla antica de los hechos contemporáneos.

2ª fase Romanticismo

El corto periodo romántico en escultura responde a encargos oficiales para embellecer edificios o erigir monumentos conmemorativos. A diferencia de lo que sucede en pintura, se caracteriza por la falta de carácter y la desorientación. Es una época de transición, que alterna elementos clasicistas con otros criterios que desembocarán en un nuevo realismo.

Hércules y Diomenes, de Ponciano Ponzano

La corte deja de ocuparse de la escultura, a Isabel II no le interesa demasiado el arte y se suprimen los pintores de cámara. A partir de 1845 la Academia deja de dirigir la enseñanza artística y se crea la Escuela de Bellas Artes. Las Exposiciones Universales sustituirán los premios y pensiones de la Academia. Destaca Ponciano Ponzano (1813-1877).  Sus mejores obras son los relieves Hércules y Diomenes y La Virgen con su hijo en los brazos. También destacan los leones del Congreso de los Diputados.

3ª fase Realismo

Lo entendemos como la inspiración directa en la realidad que nos rodea. Los escultores que en el último tercio del siglo XIX asimilaron la corriente naturalista son más abundantes.

Ángel Caído de Ricardo Bellver

Ricardo Bellver (1845-1924)
Es el autor del Ángel Caído, monumento que se encuentra en el Parque del Retiro de Madrid. Es un hermoso desnudo juvenil que representa al diablo. Se encuentra sobre un tronco seco, con sus grandes alas abiertas y una serpiente enrollada en el cuello. Su rostro se crispa como grito desesperado mientras con la mano intenta librarse del rayo que lo derriba. Bellver supo ser muy cuidadoso y expresivo sin caer en detallismos excesivos.

Mariano Benlliure (1862-1947)

Puede ser considerado como el puente con el Modernismo. Mariano Benlliure y Gil nació en Valencia en 1862 en el seno de una familia de artistas. Se formó en Valencia y Madrid. Luego estudió en París con el pintor Francisco Domingo Marqués, quien tiene gran influencia en su escultura, ya que a partir de entonces, Benlliure, se preocupará por conseguir efectos pictóricos en sus obras. En 1879 fue a Roma atraído por Miguel Ángel y en 1887 se instaló definitivamente en Madrid. En Madrid, participará en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes consiguiendo gran renombre. También contó con el apoyo de la crítica, lo que le llevó a ser uno de los artistas más influyentes de su época. Benlliure liberó a la escultura española de los aspectos idealistas que perduraban desde el Romanticismo. Su obra se caracteriza por un sentido narrativo, minucioso y realista. Y esa minuciosidad realista, es lo que le conduce a un excesivo y pictórico detallismo. Se preocupó, además, por captar el movimiento, el aspecto transitorio y dinámico de la vida.

Edificio de la Unión y El Fénix

Una de sus esculturas decorativas más modernistas es el grupo alegórico que corona el edificio de La Unión y el Fénix.

Estatua ecuestre del general Martínez Campos de Benlliure

Entre sus monumentos destaca la estatua ecuestre del General Martínez Campos. Una estatua antiheroica, de realismo casi fotográfico. El jinete cabalga pesadamente, con el capote abrochado al cuello y flotando sobre sus hombros, mientras el caballo, que ha detenido su marcha, vuelve la cabeza para rascarse.

4. El retrato fotográfico en Nadar

Gaspard-Félix Tournachon más conocido como Nadar, fue un fotógrafo, periodista, ilustrador, caricaturista y aeronauta francés.

Autorretrato de Nadar

Por consejo de un amigo compró una cámara fotográfica que utilizó para recoger los retratos que habrían de servir de base de las caricaturas de su obra Panthéon Nadar, 1853, donde aparecieron grandes personajes de la política y la cultura del momento pertenecientes a su círculo de amistades, tales como Charles Baudelaire. Una foto que hizo a éste fue luego empleada como modelo por Manet para un grabado.

Pantheon Nadar

Nunca se planteó el retrato fotográfico como una actividad con la que ganar dinero, pues mantenía unas ideas estéticas sobre cómo realizar los retratos que le alejaban de los criterios más comerciales, pero que por el contrario lo elevaban al rango artístico. En todo momento se negó a colorear los retratos, así como a practicar cualquier tipo de retoque. También renunció a la utilización de elementos de atrezzo. Nadar únicamente se sirve de la luz –modo de iluminar al modelo– y del gesto –mirada y actitud de los modelos favorecida por la relajación de los amigos fotografiados–, como elementos principales de la fotografía.

Delacroix retratado por Nadar

Nadar hacía retratos como lo haría un pintor pero con un medio nuevo. Nadar seguía los cánones clásicos ya sentados en la pintura con una técnica nueva, no deja de cultivar un género artístico del que también participa la pintura. En las obras de Nadar lo importante es realmente el rostro del retratado razón por la cual se prescinde de adornos superfluos. En aras del realismo, desprecia el coloreado de las imágenes o su retoque buscando con ello una mayor claridad.

Fotografías aéreas tomadas por Nadar en 1868

A Nadar se deben las primeras fotografías aéreas de la historia en el año 1858, realizadas con una cámara fotográfica desde un globo aerostático. Esta innovación tuvo un gran interés militar. En los años 1870 fue nombrado comandante de una compañía de globos aeroestáticos para tomar fotografías de las posiciones de los prusianos que cercaban el París de la Comuna. También fue el primer fotógrafo en realizar fotografías con luz artificial consiguiendo captar imágenes de las catacumbas de París.

 

 

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